Fenix (español/english)

61 year-old woman. Two sons out of home. Married. Living in a flat in a village near #Madrid.


5th April 2020

Estoy aquí sola en el salón de mi casa. Sentada en el sofá con los pies cruzados encima de la mesa. Es tarde, no sé ya qué más hacer hoy, pero no quiero que se acabe el día. Nunca quiero que se acabe el día. He perdido la cuenta de los días que llevo aquí confinada, que llevo viviendo algo que no termina de parecer real. He salido sólo dos días, para ir al súper más cercano a casa, a la farmacia y a tirar la basura. Salgo ataviada como para ir a la luna. El otro día mandé foto del momento justo antes de salir, alguien me dijo que parecía Caperucita, me río, Caperucita, menuda Caperucita, Caperucita Negra. Plumas negro hasta las rodillas, capucha enorme puesta, guantes de fregar color rosa, mascarilla. Un poema. Y al volver a casa todo el ritual de desinfección. No lo describe porque será tan aburrido como hacerlo.


Nunca hubiera imaginado que iba a salir alguna vez así a la calle. Tampoco imaginé nunca que iba a vivir algo como lo que estamos viviendo, algo que no acaba de parecer real. Y en todo el mundo.


Pero me sigo riendo.

6th April 2020

He perdido la cuenta de los días que llevo en confinamiento. Desde que se decretó el estado de alarma impuesto por el gobierno , creo que he salido dos veces de casa. He ido a la farmacia, al supermercado y a tirar la basura. Salgo como si fuera a la luna, aunque cuando mandé el otro día fotos de mi aspecto una vez preparada para poner el pie en la “temida” calle, alguien me dijo que parecía Caperucita, sí Caperucita Negra. Bajé ataviada con una plumas negro hasta la rodilla, cremallera bien cerrada y enorme capucha puesta. Guantes de fregar color rosa, y mascarilla. Nunca pude imaginarme que algún día iba a salir así a la calle. Nunca imaginé esta situación que parece tan irreal. Claro que tampoco me había imaginado nunca otras cosas que me han pasado en mi vida.


No llevo demasiado mal lo de no salir , pero echo de menos muchísimo el contacto con las personas más queridas. Las echo tanto tanto de menos...Intento no pensar en que el “monstruo” les ataque a ellos. A cuatro miembros de mi familia ha llegado a darles un zarpazo, pero parece que la herida ha cicatrizado bien. Respiro profundo.


Otro tema que llevo mal es pensar en cómo está muriendo las personas que han quedado mal heridas, hechas pedazos. Sufren una muerte en soledad llena de sufrimiento. Ni un entierro como Dios manda. Me duele tanto...


Del confinamiento no me quejo, no debo quejarme. Estoy con mi marido, ambos sanos, en una casa pequeña pero confortable. En ella llevo a cabo mi rutina diaria. Me despierto con sonidos del móvil. Me levanto y mientras desayuno abro las ventanas para que se vaya todo lo que no deba estar dentro. Hago mis ejercicios. Que si recojo ropa, que si hago la cama, que si desinfecto baños, que si descanso un rato leyendo o viendo mensajes del móvil, ya estoy con la comida. Medio día de confinamiento fuera- bueno fuera es un decir- . Por la tarde lectura , manualidades, cambiar cosas de sitio, algo de bricolaje, un rato en la cinta para andar...Y ya estoy hablando con mi madre, y con medio mundo más, me río, así somos, la charla que no falte. Y a cenar.


Llega la noche , y no quiero que se acabe el día. Doy las buenas noches por Wasap a mis hijos con los ojos un poco nublados . Antes del confinamiento tampoco quería nunca que acabara el día. Aguanto sin acostarme hasta que dejo de poder mantener los ojos abiertos.

Y hasta mañana, hasta otro día de confinamiento, de alejamiento de las personas más queridas. Otro día pasándome de vez en cuando en el después. Paso a paso , me digo.

11th April 2020

Me despierto creyendo que había soñado un sueño , pero no lo era. Parece que estamos viviendo un sueño, más bien una pesadilla, pero estamos viviendo la realidad que nos ha tocado en este momento. Cada día me hablan de más infectados cercanos a mí, incluso ya de muertes, como hoy. La muerte de una persona mayor que conocía desde que me vine a vivir aquí hace unos treinta y cuatro años, Mujer mayor que siempre me hablaba con cariño, mujer mayor que hacía todo lo que podía por sus hijos, mujer lo suficiente mayor para haber sido niña en nuestra guerra, mujer tan mayor como para llegar casi sin pulmones al hospital y no entrar siquiera a la UCI. Muerta en soledad a los dos días. Incinerada. Y esas cenizas dónde están, nadie lo sabe, sus más allegados desde luego no.


Bicho infame para ya. Y encima tenemos que darte las gracias por haber dejado a nuestro niños en paz. A lo mejor no te los debía haber nombrado, por si es que no sabías que existían y por eso no los has atacado. Déjalos tranquilos, cno te atrevas. Deja de asustar a nuestros mayores, déjalos que cuando llegue su hora, por viejos, mueran en paz y acompañados.

16th April 2020

Hoy he leído en uno de tantos mensajes que recibimos estos día vía móvil, una oración pidiéndole a Jesucristo que no cojamos el Covid, que se pongan buenos todos los que ya lo han cogido... Yo más bien pediría paciencia para los confinados, sobre todo si lo están en un piso pequeño con niños , o con un mayor demente. Constancia para los que cada día , y están siendo muchos, trabajan sin cesar fuera de casa por los enfermos y por mantener todos los servicios imprescindibles funcionando. Y Fortaleza para los que les ha tocado la peor parte, mucha fortaleza. Y mucha suerte para todos. Para los españoles, los europeos, los asiáticos, los africanos, los americanos, los australianos. Para la Humanidad.


12th May 2020


Otra vez lloviendo y oscuro. Prefiero el sol y La Luz de los días pasados. Seguimos en confinamiento. El otro día parecía que pasábamos a la fase 1, pero no fue así. Hubiéramos podido ver y estar con nuestros familiares por fin. Con mis hijos, con mi madre con Alzheimer, con amigos queridos. Pero no. Esa tarde me puse triste, no pude evitarlo. En casa sigo inventándome cosas que hacer. Pintar puertas, paredes, banquetas... Me gusta escribir relatos , pero no puedo escribir desde que estoy confinada. Por Wasap tengo noticias de que otras amigas escritoras tampoco pueden. Es más, apenas leo, cuando incluido en cama con quimioterapia no dejé de leer.

Eso sí, he encontrado, ordena Queta ordena, muchos recuerdo que hacía tiempo que no veía. He disfrutado a pesar de la nostalgia.

Fuera algunos seguimos con nuestras mascarillas. Otros no.


29th May 2020


Here I go on through these months of pandemia. It seems we are living in a more relaxing way. But I continue passing the most part of day inside. Now we can go out at any hour and sit outside a restaurant, but it is so difficult! The distance, the mask , someone who comes to talk too near!


Yesterday was my youngest son birthday. The first birthday we have celebrated. A happy night having dinner together. But missing my other son and his wife, he has had some symptoms of possible covid. I have not seen them from March 8.


I miss the rest of my familia and my best friends. We are going to see us first in our homes, only with other couple.


Once week ago I had to go to my hospital for a medical test. It was an importante test. It was delayed form April to May because of the pandemia.The hospital looks different, every patient with his mask on, with his scared face, or better scared eyes, sitting far form the others...not to say the poor doctors and nurses inside all that paraphernalia.


Happy because less people are suffering in terrible solitude.